Una termita invasora muy destructiva afecta ya a tres municipios de Tenerife

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Originaria de EE UU, la Reticulitermes flavipes es un tipo de termita invasora subterránea muy devastadora que se alimenta de la celulosa de maderas, plantas o libros. Puede destruir viviendas y su control y la reparación de daños cuesta anualmente millones de euros. Una decena de especies de insectos provoca pérdidas de 240.000 millones al año, según un estudio publicado en Nature Communications.

Sus termiteros, que forman con barro y excrementos, tienen hasta un kilómetro de longitud, con colonias que pueden alcanzar millones de ejemplares. Ha llegado también a países como Francia o Italia y ciudades como París, pero en Tenerife, las altas temperaturas y la elevada humedad favorecen su actividad durante todo el año. Pueden vivir a temperaturas que van de los cuatro grados centígrados a los 35, lo cual abarca casi toda la isla.

Es una especie tan peligrosa, que hay que actuar cuanto antes y en todos los focos que hay en la isla, tanto en zonas privadas como públicas. Creemos que se puede erradicar. Pero si no lo consiguiéramos, habría que invertir permanentemente para controlarla y evitar mayores daños económicos.

Hay casos similares en la Península, donde existen dos tipos de termitas subterráneas autóctonas, la Reticulitermes grassei y la Reticulitermes banyulensis. No suelen atacar a las plantas y el clima no favorece tanto su actividad como en Canarias, pero han causado problemas. En 2008, la Junta de Andalucía dio una subvención de 522.000 euros al Ayuntamiento de Benamejí (Córdoba) para que erradicara una plaga de Reticulitermes grassei de su casco histórico.

Blanco Plagas: control de plagas en Barcelona

FUENTE: ELPAIS.COM