La mosca negra y su temible picadura son uno de los efectos secundarios indeseados de la llegada del calor en muchas regiones de España. Estos días, con la llegada adelantada de las altas temperaturas por culpa de la inusual ola de calor que se abate sobre casi todo el territorio nacional, también se ha disparado la alerta por una mayor presencia de estos insectos, incluso en zonas donde no suelen ser frecuentes.

Se trata de una especie endémica de la península, conocida como ‘Simuliidae’ o ‘Simulium erytrocephalum’, aunque en los últimos años sus poblaciones están aumentando hasta convertirse en una verdadera plaga en zonas como Madrid, Cataluña, Valencia, Murcia, Aragón y partes de Andalucía. Entre 2015 y 2019, solo en Madrid los servicios médicos habían atendido a más de 300.000 personas aquejadas de su picadura. En Zaragoza, hay más de 20.000 afectados cada año, cuando hace una década no superaban los 4.500, según fuentes sanitarias.

En España no suponen un vector de transmisión de enfermedades infecciosas, como sucede en algunos países de Sudamérica y del África Subsahariana, pero sí representan una amenaza por sus ataques a personas y animales, que provocan dolorosas picaduras. En realidad, más que picar, lo que produce la mosca negra una mordedura en forma de sierra, dejando un visible moratón que puede durar varios días y hasta una semana. Muchos vecinos de las localidades afectadas han tenido que acudir a urgencias aquejados de grandes hinchazones, dermatitis y fuertes picores.

PREVENCIÓN MEDIANTE TRATAMIENTOS LARVICIDAS

Para tratar de combatir la creciente plaga de mosca negra en España, la ANECPLA emplazan a las autoridadades al desarrollo de estrategias de prevención durante todo el año (y no solo en verano). En este sentido, los tratamientos larvicidas representan una de las posibles soluciones para impedir el crecimiento de las poblaciones de este insecto. Según la Asociación, siguiendo esta estrategia, el Ayuntamiento de Madrid logró reducir un 87% la cantidad de larvas de mosca negra en el río Manzanares.

Por otro lado, la ANECPLA recomienda a las ciudadanos, a fin de evitar las picaduras de la mosca negra, vestirse con ropa clara, evitar paseos por los ríos a última hora de la tarde, la instalación de mosquiteras en las viviendas y evitar la acumulación de agua en el exterior de la vivienda. Asimismo, en caso de mordedura, los expertos aconsejan usar pomadas con un corticoide suave, o aplicar hielo para reducir la infección.