Aunque no sea un tema que tenga presencia en los medios y no esté catalogada como una amenaza importante, la existencia de ratas en nuestro hábitat es una realidad que puede traer consecuencias graves.

La cada vez mayor presencia de ratas en nuestro entorno supone un problema sanitario de gran magnitud. Problema, que además, pasa desapercibido en gran medida, ya que estos animales no suelen campar a sus anchas por las ciudades, sino que crecen y se reproducen ocultos a la vista.

Esto no hace menos peligrosa su presencia. Las ratas son foco de enfermedades, y sus reacciones son imprevisibles cuando se encuentran con los seres humanos. En la mayoría de casos tenderán a la huida, pero no se puede descartar que tengan reacciones agresivas.

Según estudios realizados, la población de ratas que existe en España ronda los 20 millones de ejemplares, una cifra que evidencia la gravedad de la situación. Por hacernos una idea más clara, por cada 10 personas que residen en nuestro país, hay 4 ratas, y teniendo en cuenta las características de estos animales, es de esperar que dicha cifra pueda seguir aumentando.

Las características que definen a estos roedores y que los convierten en una amenaza creciente son una gran capacidad de adaptación a nuevos entornos, su facilidad para reproducirse y una cada vez mayor resistencia a las sustancias que se emplean para su eliminación, como venenos y raticidas.

Aunque mayoritariamente estos roedores viven en las redes de alcantarillado, no es extraño que de tanto en cuanto busquen ambientes más acogedores, de ahí que poco a poco aumente la presencia de ratas en los hogares. La búsqueda de calor y alimento son las principales razones que les empujan a aventurarse en las casas, con el consiguiente trastorno que supone para sus habitantes.

Los problemas de tener ratas en casa no se limitan a lo perturbador de su presencia, que ya de por si hace que la vida normal de cualquier familia se vea gravemente afectada, sino que suponen una amenaza real en lo referente a la salud.

Estos animales transportan pulgas, piojos y otros insectos, además de ser transmisores de enfermedades serias que pueden tener consecuencias fatales. La peste o el tifus, que en el pasado causaron millares de muertos, se expandieron de forma significativa por la incapacidad existente en aquellos tiempos de poder controlar la presencia de ratas.

Hoy en día el peligro para la salud es el mismo pero afortunadamente ya contamos con medios de mantener estas plagas bajo control. La solución para mantener a raya esta amenaza sanitaria es la contratación de profesionales que se dediquen de forma exclusiva a la extinción de plagas.

La ciudad de Barcelona y sus alrededores están dentro de las zonas de España donde más proliferan estos roedores y ss aquí donde Blanco Plagas se convierte en parte de la solución a este serio problema, ofreciendo un servicio de control de plagas de roedores en Barcelona y alrededores.