hormiga

  1. Limpiar de forma exhaustiva las zonas de elaboración o manipulación de alimentos, en especial la cocina o almacén, al ser las zonas donde las hormigas encuentran la principal fuente de alimento.
  2. Debemos tener presente que cualquier resto de comida, por minúsculo que sea, constituye una fuente de alimentación para las hormigas, dado su diminuto tamaño. Aspirar es una buena medida para prevenir que recojan estos restos.
  3. Guardar los alimentos en recipientes herméticos para impedir el acceso de las hormigas que se sientan atraídas por el olor.
  4. Sellar y tapar todas las aberturas, grietas y fisuras por donde se ha observado que salen o forman los regueros. Deberán sellarse con silicona o material similar. Es recomendable sellar de forma preventiva todas las aberturas que existen en los pasos de las tuberías de las conducciones de la calefacción, agua y electricidad, e incluso aquellas que dejan las cajas de los enchufes y cuadros de luz.
  5. Retirar los restos de comida de los animales domésticos.
  6. Acaba con las hormigas exploradoras. Generalmente, la colonia de hormigas envía a uno de sus miembros a investigar dónde se ubican los alimentos. Por eso es importante que al encontrarte con una hormiga solitaria, tomes un paño con agua y la elimines. De lo contrario, esta informará al resto del equipo dónde encontrar la comida que has derramado e inmediatamente estarán en el lugar.