termita

El municipio Carbonero de Ahusín (Segovia) estrenó el pasado miércoles un nuevo mobiliario para su plaza, parque y jardines que ha adquirido con el apoyo de la Federación de la Mujer Rural. Su alcaldesa, Sandra Ayuso(PSOE), asegura que gobierna un pueblo dotado con vecinos que destacan por su compromiso y presume de que un tramo de la Vía Verde del Eresma -un camino natural habilitado en los últimos años que cuenta con 48 kilómetros para el disfrute del senderismo o el ciclismo- discurre junto a sus casas.

Sin embargo, estas cuestiones, que son motivo de orgullo para los habitantes de esta entidad menor de 100 habitantes situada a menos de veinte kilómetros de la capital, se tiñen de gris cuando la propia alcaldesa apunta que el futuro de ella y de sus vecinos está estrangulado por un problema del cual ya hace muchos meses alertaron a las autoridades y que arrastran desde hace 30 años. La plaga de termitas que padece el 75 por ciento de los inmuebles del municipio, que ocupó varias páginas de los periódicos locales hace ahora un año, continúa sin tener una respuesta por parte de la Diputación o de la Junta de Castilla y León.

La institución provincial sostiene que es competencia de la Administración autonómica y ésta hace unas semanas comunicó que su Servicio de Defensa del Medio Natural se ocupa de plagas forestales, pero no tiene competencias sobre plagas de termitas en viviendas. Esta última comunicación fue un severo varapalo para los vecinos de Carbonero de Ahusín, tal y como reconocen en declaraciones a Ical su alcaldesa y Azucena Llorente, la presidenta de la asociación que clama por una solución para un problema que amenaza la supervivencia del pueblo.

La respuesta textual del delegado territorial de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar, a los dos escritos que previamente le enviaron los días 24 de septiembre y 27 de noviembre del pasado 2015 fue que «al no ser una plaga forestal sino de la madera de las construcciones, esta Delegación Territorial le comunica que la Junta de Castilla y León, a través del Servicio de Defensa del Medio Natural, no tiene competencias sobre plagas de termitas en viviendas, debe de considerarse un problema de vivienda o arquitectura y será a través de la Administración local, Ayuntamiento y Diputación Provincial desde donde deberán tomarse las medidas oportunas para la erradicación de las termitas».

Para el procurador del PSOE por Segovia José Luis Aceves, que ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) en las Cortes por esta cuestión, la salida protagonizada por el máximo responsable de la Administración autonómica en Segovia ha sido «una vacilada«. «Porque los vecinos de Carbonero de Ahusín no han escrito al jefe del Servicio de Defensa del Medio Natural sino al primer representante de la Junta en la provincia», argumenta, al tiempo que opina que esta cuestión debería ser abordada por el Servicio de Agricultura de la propia Junta.

«Lo lógico es que se decretara la existencia de una plaga, que se publique en el Boletín Oficial de Castilla y León y que se establezca un plan de erradicación y control que calculo que podría durar dos o tres años. Es un proyecto mayúsculo que no puede afrontar una familia en solitario», expone el procurador socialista, que cree que la PNL presentada por él mismo podría debatirse en las Cortes «ya muy pronto», informa Ical.

FUENTE: ABC