El barrio de Lavapiés, en el distrito Centro, es desde hace años la zona cero de la insalubridad en la capital. A la acumulación de la basura en las calles se suman las frecuentes plagas detectadas en decenas de viviendas. Se trata fundamentalmente de chinches, pero también de cucarachas y de ratas. El diagnóstico de una de las empresas de fumigación y desinsectación que trabaja de forma recurrente en inmuebles de Lavapiés es contundente: «Los episodios de plagas detectados aquí superan en más de un 15% lo registrado en cualquier otro punto de la ciudad».

El problema, según relata Begoña, de la Plataforma del barrio de Lavapiés, comenzó hace cuatro años: «En todo este tiempo, el Ayuntamiento siempre ha sido parte del problema y no de la solución». Quizá por ello, desde esta plataforma vecinal han elaborado sus propias estadísticas para así tener clara la dimensión de esta lacra. El estudio de los vecinos revela que en lo que va de 2016, un total de 91 edificios han sufrido plagas. En 81 de esos inmuebles, el problema estaba relacionado con las chinches.

El recuento de las calles con viviendas afectadas ha sido elaborado a partir de los datos de tres empresas de desinsectación diferentes. En 77 de estos puntos, la plaga era de chinches mientras que en nueve casos el problema era de cucarachas. Otros cuatro bloques de viviendas presentaban plagas de chinches y cucarachas de forma simultánea. Cierra el estudio un edificio ubicado en la calle Sombrerería en el que la infestación estaba relacionada con la presencia de ratas.

El balance de 81 inmuebles con plagas activas de chinches durante 2016 sólo en Lavapiés contrasta con el diagnóstico realizado desde el Ayuntamiento. Un informe de Madrid Salud, al que tuvo acceso la plataforma vecinal, sostiene que en el presente año sólo se han abierto 17 expedientes por infestaciones de chinches en viviendas particulares.

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La pesadilla en la que se han convertido estas plagas para centenares de vecinos fue objeto de debate ayer en el pleno del distrito Centro. El Partido Popular defendió una propuesta para que la junta de distrito aumente la partida presupuestaria destinada a realizar «todas las desinsectaciones necesarias para no tener un problema de salud pública en el barrio de Lavapiés».

El origen de las plagas, según los vecinos afectados, está en la acumulación de basura en las calles, pero especialmente de muebles y de ropa. El elevado número de pisos ocupados ilegalmente multiplica el problema: «Los okupas recogen muebles infestados de la calle y lo que hacen es trasladar las chinches a otro edificio», relata Begoña. Un ejemplo paradigmático de lo que se vive en el barrio lo representa la crisis vivida en un edificio de la plaza de Lavapiés hace escasos meses. En dos de sus pisos vivían ilegalmente grupos de «narco-okupas».

En otros dos, varias personas que utilizaban la vivienda como cocina para un restaurante asiático. Se detectó una plaga de chinches y una empresa procedió a desinsectar su interior. Sin embargo, el hecho de que los inquilinos de estos cuatro pisos no respetaran «los hábitos de higiene» necesarios tras una plaga provocó que el problema se reprodujera al poco tiempo. Finalmente, relatan desde la plataforma, los «narco-okupas» fueron desalojados y el propietario de los otros dos pisos no renovó el contrato de los inquilinos que utilizaban el domicilio como cocina ilegal. Los peores presagios se confirmaron entonces: «Al pasar un vaso por la pared de esta vivienda, éste se llenaba de chinches. Descubrimos nidos de cucarachas», asegura una de las vecinas.

FUENTE:LARAZON.COM

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